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Flacidez corporal: causas, tipos y qué tratamientos pueden ayudar a mejorarla

  • hace 4 días
  • 4 min de lectura

Perder peso no siempre significa conseguir un cuerpo más firme.


Es frecuente que, después de adelgazar o simplemente con el paso de los años, determinadas zonas como el abdomen, los brazos, los muslos o los glúteos pierdan firmeza. Y muchas personas interpretan ese cambio como grasa localizada cuando, en realidad, el problema puede ser la flacidez de la piel, la pérdida de tono muscular o una combinación de varios factores.


Distinguirlos es importante porque no necesitan el mismo abordaje.


¿Qué es la flacidez corporal?

La flacidez aparece cuando los tejidos pierden parte de la firmeza y capacidad de sostén que tenían anteriormente.


Con el paso del tiempo disminuye progresivamente la producción de componentes estructurales como el colágeno y la elastina, fundamentales para mantener la piel firme y elástica.


Pero la edad no es el único factor.


Los cambios importantes de peso, la genética, la exposición solar acumulada, determinados hábitos de vida o los cambios hormonales también pueden influir en la calidad y firmeza de la piel.


Por eso podemos encontrar flacidez tanto en personas delgadas como en personas con grasa localizada.


¿Dónde suele aparecer?

Aunque puede afectar a prácticamente cualquier zona del cuerpo, algunas áreas son especialmente frecuentes:

  • Abdomen.

  • Cara interna de brazos.

  • Muslos.

  • Glúteos.

  • Rodillas.

  • Escote.


Cada zona tiene características diferentes y, por tanto, necesita una valoración individual.


Flacidez cutánea y flacidez muscular: no son lo mismo

Esta diferencia es especialmente importante.


Flacidez cutánea

Se produce cuando la piel pierde firmeza y elasticidad.

Podemos percibirla como una piel menos tersa, más fina o con menor capacidad para adaptarse al contorno corporal.


Falta de tono muscular

En este caso, el problema se encuentra principalmente en la musculatura situada bajo la piel.


Cuando existe poco tono muscular, determinadas zonas pueden presentar un aspecto menos definido incluso aunque no exista un exceso importante de grasa.


¿Y la grasa localizada?

Es un tercer problema diferente.


Podemos tener grasa localizada sin flacidez, flacidez sin exceso de grasa o ambas situaciones simultáneamente.


Por eso, intentar adelgazar más cuando el problema principal es la pérdida de firmeza puede no conseguir el resultado que buscamos.


¿Por qué aparece la flacidez corporal?

No existe una única causa.


Entre los factores que pueden favorecerla encontramos:


El paso del tiempo. La producción de colágeno y elastina disminuye progresivamente y la piel pierde parte de su capacidad de sostén.


Cambios importantes de peso. Después de una pérdida de volumen, la piel no siempre consigue adaptarse completamente al nuevo contorno corporal.


Cambios hormonales. Etapas como la menopausia pueden afectar a la calidad, grosor y elasticidad de la piel.


Exposición solar acumulada. La radiación ultravioleta contribuye al deterioro del colágeno y la elastina.


Genética. La calidad y capacidad de recuperación de la piel varían considerablemente de unas personas a otras.


Estilo de vida. La alimentación, el ejercicio, el tabaco y otros hábitos también pueden influir en la calidad de los tejidos.


¿Se puede mejorar la flacidez corporal?

En muchos casos es posible mejorar el aspecto, firmeza y calidad de la piel, aunque es importante mantener expectativas realistas.


No existe un tratamiento único válido para todas las personas y los resultados dependerán del grado de flacidez, la zona, la edad, la calidad de la piel y otros factores individuales.


Por eso el primer paso debería ser determinar qué está provocando realmente el aspecto que queremos mejorar.


Radiofrecuencia corporal para trabajar la firmeza de la piel

Cuando existe flacidez cutánea, una de las tecnologías que podemos utilizar es la radiofrecuencia corporal.


La radiofrecuencia genera un calentamiento controlado en los tejidos con el objetivo de favorecer procesos relacionados con la producción y remodelación del colágeno.


Su finalidad no es eliminar grandes cantidades de grasa ni sustituir al ejercicio.

Se utiliza principalmente para trabajar aspectos como:

  • Firmeza.

  • Elasticidad.

  • Textura de la piel.

  • Calidad del tejido.


Es un tratamiento no invasivo y puede aplicarse en diferentes zonas corporales después de realizar una valoración previa.



¿Y si el problema es la falta de tono muscular?

Si la valoración indica que existe un componente muscular importante, el planteamiento debe ser diferente.


En estos casos podemos trabajar la musculatura mediante tecnologías como HIFEM, basada en estimulación electromagnética de alta intensidad para provocar contracciones musculares.


Esto explica por qué dos personas que aparentemente presentan el mismo problema pueden necesitar tratamientos completamente diferentes.


¿Y si además existe grasa localizada o celulitis?

También es frecuente que encontremos varios problemas simultáneamente.

Por ejemplo:

grasa localizada + flacidez

o

celulitis + flacidez + falta de tono.


En estos casos puede tener más sentido diseñar un protocolo corporal combinado que utilizar una única tecnología.


En Sapphira Privé Segovia disponemos de diferentes opciones corporales que nos permiten adaptar el protocolo a las características y objetivos de cada persona.



¿Cómo saber qué tratamiento necesito?

No empieces preguntándote qué máquina necesitas.


Empieza preguntándote:

¿Qué quiero mejorar realmente?

Después hay que determinar si lo que observamos se debe principalmente a:

  • Grasa localizada.

  • Flacidez cutánea.

  • Falta de tono muscular.

  • Celulitis.

  • O una combinación de varios factores.


Solo entonces tiene sentido elegir el tratamiento.


En Sapphira Privé Segovia realizamos una valoración corporal personalizada para analizar cada caso y diseñar, cuando está indicado, un protocolo adaptado a las necesidades y objetivos de cada persona.


Primero diagnóstico. Después, tratamiento.

La flacidez corporal no se soluciona necesariamente perdiendo más peso.

Cuando lo que ha cambiado es la calidad de la piel o el tono de los tejidos, necesitamos trabajar sobre ese problema concreto.


Nuestro enfoque parte siempre de la misma idea: no elegir primero el tratamiento y después buscar el problema que resuelve, sino identificar qué necesita cada cuerpo y decidir después cómo abordarlo.


¿Te preocupa la flacidez corporal?

Reserva una valoración personalizada en Sapphira Privé Segovia.

Analizaremos qué quieres mejorar y te explicaremos qué opciones pueden tener sentido en tu caso.

 
 
 

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